Un anillo no tiene principio ni fin, lo que lo convierte en el símbolo universal de la eternidad, la plenitud y los votos inquebrantables.
Recibir un anillo indica un compromiso más profundo o la exitosa integración de un nuevo aspecto de tu personalidad. Perder un anillo, sin embargo, es un sueño de ansiedad clásico que simboliza el miedo a perder una relación, romper una promesa o perder tu sentido de plenitud.